María Madre de
Jesús, Buen Pastor, y nuestra,
acudimos a ti con
el corazón lleno de amor
y con la inmensa confianza
de hijos tuyos,
buscando tu divino
amor, ayuda y consuelo,
Señora, guía y orienta
nuestros pasos,
abre nuestros caminos
ante las dificultades de la vida,
y danos fortaleza y esperanza en la adversidad.
