Virgen pura de Belén,
Madre de todos nosotros e hija de Dios Padre,
ayúdanos a ser buenos cristianos
condúcenos por el camino de la fe.
Madre de Jesús, nuestro señor y Redentor,
a quien tienes con amor en tus dulces brazos,
enséñanos a adorarlo y a quererlo,
como tu supiste hacerlo,
que Él sea siempre nuestra esperanza
y en Él encontremos comprensión y ayuda.
Madre de todos nosotros e hija de Dios Padre,
ayúdanos a ser buenos cristianos
condúcenos por el camino de la fe.
Madre de Jesús, nuestro señor y Redentor,
a quien tienes con amor en tus dulces brazos,
enséñanos a adorarlo y a quererlo,
como tu supiste hacerlo,
que Él sea siempre nuestra esperanza
y en Él encontremos comprensión y ayuda.
