Santa María de la Almudena,
Hija predilecta del Padre,
Madre entrañable del Hijo
y Esposa del Espíritu Santo.
A Ti rendimos nuestros corazones,
a Ti que eres nuestra amorosa Madre y poderosa abogada,
te pedimos sigas siendo nuestra benefactora
y no permitas que dejemos de amar a Dios.
